Del sentimiento trágico de la vida
Del sentimiento trágico de la vida Ya veremos más adelante, al tratar de la fe, cómo esta no es en su esencia sino cosa de voluntad, no de razón, como creer es querer creer, y creer en Dios ante todo y sobre todo es querer que le haya. Y asÃ, creer en la inmortalidad del alma es querer que el alma sea inmortal, pero quererlo con tanta fuerza que esta querencia, atropellando a la razón, pasa sobre ella. Mas no sin represalia.
El instinto de conocer y el de vivir, o más bien de sobrevivir, entran en lucha. El doctor E. Mach, en su obra sobre El análisis de las sensaciones y la relación de lo fÃsico a lo psÃquico (Die Analyse der Empfindungen and das Verhtitniss des Physischen zum Psychischen), nos dice en una nota (1. L., § 12), que también el investigador, el sabio, der Forscher, lucha en la batalla por la existencia, que también los caminos de la ciencia llevan a la boca, y que no es todavÃa sino un ideal en nuestras actuales condiciones sociales el puro instinto de conocer, der reine Erkenntnisstrieb. Y asà será siempre, primum vivere, deinde philosophari, o mejor acaso primum supervivereo superesse.