Del sentimiento trágico de la vida
Del sentimiento trágico de la vida El texto aquel de «comerás el pan con el sudor de tu frente», no quiere decir que condenase Dios al hombre al trabajo, sino a la penosidad de él. Al trabajo mismo no pudo condenarle, porque es el trabajo el único consuelo práctico de haber nacido. Y la prueba de que no le condenó al trabajo mismo está, para un cristiano, en que al ponerle en el ParaÃso, antes de la caÃda, cuando se hallaba aún en el estado de inocencia, dice la Escritura que le puso en él para que lo guardase y lo labrase (Génesis, II, 15). Y de hecho, ¿en qué iba a pasar el tiempo en el ParaÃso si no lo trabajaba? ¿Y es que acaso la visión beatÃfica misma no es una especie de trabajo?