La TÃa Tula
La TÃa Tula Y fue esta muerte, tan natural, la que más ahondó en el ánimo de Gertrudis, que habÃa asistido a otras tres ya. En esta creyó sentir mejor el sentido del enigma. Ni la de su tÃo, ni la de su hermana, ni la de Ramiro horadaron tan hondo el agujero que se iba abriendo en el centro de su alma. Era como si esta muerte confirmara las otras tres, como si las iluminara a la vez.