Niebla

Niebla

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Pero todo eso, Víctor, parece inventado.

—Pues no lo es. Hay cosas que no se inventan. Y aún falta lo mejor. Y me contaba don Valentín, que es después de don José quien ha estado tratando a don Eloíno, que al ir un día a verle y encontrarse con don Matías revestido, creyó que era para darle la Extremaunción al enfermo, y le dicen que estaba casándole. Y al volver más tarde le acompañó hasta la puerta la recién casada patrona, ¡por tercera vez!, y con voz compungida y ansiosa le preguntaba: «Pero, diga usted, don Valentín, ¿vivirá?, ¿vivirá todavía?». «No, señora, no; es cuestión de díás…». «Se morirá pronto, ¿eh?». «Sí, muy pronto». «Pero ¿de veras se morirá?».

—¡Qué enormidad!

—Y no es todo. Don Valentín ordenó que no se le diese al enfermo más que leche, y de esta poquita de cada vez, pero doña Sinfo decía a otro huésped: «¡Quiá!, ¡yo le doy de todo lo que me pida! ¡A qué quitarle sus gustos si ha de vivir tan poco…!». Y luego ordenó que le diese unas ayudas, y ella decía: «¿Unas ayudas? ¡Uf, qué asco! ¿A ese tío carcamal? ¡Yo, no, yo no! ¡Si hubiese sido a alguno de los otros dos, a los que quería, con los que me casé por mi gusto! Pero ¿a este?, ¿unas ayudas? ¿Yo? ¡Como no…!».

—¡Todo esto es fantástico!


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker