Diálogo de las cosas acaecidas en Roma
Diálogo de las cosas acaecidas en Roma
LACTANCIO:
Yo he oÃdo con atención todo lo que habéis dicho, y, a la verdad, aunque en ello he oÃdo hablar a muchos, a mi parecer vos lo acrimináis y afeáis más que ningún otro. Y en todo ello venÃs muy mal informado, y me parece que no la razón, mas la pasión de lo que habéis perdido os hace decir lo que habéis dicho. Yo no os quiero responder con pasión como vos habéis hecho, porque serÃa dar voces sin fruto. Mas sin ellas yo espero, confiando en vuestra discreción y buen juicio, que, antes que de mà os partáis, os daré a entender cuán engañado estáis en todo lo que habéis aquà hablado. Solamente os pido que estéis atento y no dejéis de replicar cuando tuviereis qué, porque no quedéis con alguna duda.
ARCEDIANO:
Decid lo que quisiereis, que yo os tendré por mejor orador que Tulio si vos supiereis defender esta causa.
LACTANCIO: