Diálogo de las cosas acaecidas en Roma
Diálogo de las cosas acaecidas en Roma ARCEDIANO:
No hará.
LACTANCIO:
Pues si yo os muestro claramente que por haber el Emperador hecho aquello a que vos mismo habéis dicho ser obligado, y por haber el Papa dejado de hacer lo que debÃa por su parte, ha sucedido la destrucción de Roma, ¿a quién echaréis la culpa?
ARCEDIANO:
Si vos eso hacéis (lo que yo no creo), claro está que la tendrá el Papa.
LACTANCIO:
Decidme, pues, ahora vos: pues decÃs que el Papa fue instituido para que imitase a Jesucristo, ¿cuál pensáis que Jesucristo quisiera más, mantener paz entre los suyos o levantarlos y revolverlos en guerra?
ARCEDIANO:
Claro está que el Autor de la paz ninguna cosa tiene por más abominable que la guerra.
LACTANCIO:
Pues, veamos: ¿cómo será imitador de Jesucristo el que toma la guerra y deshace la paz?