Diálogo de las cosas acaecidas en Roma
Diálogo de las cosas acaecidas en Roma
ARCEDIANO:
Ese tal muy lejos estaría de imitarle. Pero, ¿a qué propósito me decís vos ahora eso?
LACTANCIO:
Dígooslo porque pues el Emperador, defendiendo sus súbditos, como es obligado, el Papa tomó las armas contra él, haciendo lo que no debía, y deshizo la paz y levantó nueva guerra en la cristiandad, ni el Emperador tiene culpa de los males sucedidos, pues hacía lo que era obligado en defender sus súbditos, ni el Papa puede estar sin ella, pues hacía lo que no debía, en romper la paz y mover guerra en la cristiandad.
ARCEDIANO:
¿Qué paz deshizo el Papa o qué guerra levantó en la cristiandad?
LACTANCIO:
Deshizo la paz que el Emperador había hecho con el Rey de Francia y revolvió la guerra que ahora tenemos, donde por justo juicio de Dios le ha venido el mal que tiene.
ARCEDIANO: