Diálogo de las cosas acaecidas en Roma
Diálogo de las cosas acaecidas en Roma
ARCEDIANO:
No puedo negaros que no sea recia cosa, mas está ya tan acostumbrado en Italia no tener en nada el Papa que no hace guerra, que tendrÃan por muy grande afrenta que en su tiempo se perdiese sola una almena de las tierras de la Iglesia.
LACTANCIO:
Por no seros prolijo quiero dejar infinitas razones que para confundir esa razón podrÃa yo aquà alegar. Mas vengamos a la extremidad. Digo que el Emperador quisiera tomar al Papa las tierras de la Iglesia, ¿no os parece que fuera menor inconveniente que el Papa perdiera todo su señorÃo temporal que no que la cristiandad y la honra de Jesucristo padeciera lo que ha padecido?
ARCEDIANO:
No, por cierto. ¿Y asà querrÃais vos despojar a la Iglesia?
LACTANCIO:
¿Cómo despojar a la Iglesia? ¿A quién llamáis Iglesia?
ARCEDIANO:
Al Papa y a los cardenales.