Diálogo de las cosas acaecidas en Roma
Diálogo de las cosas acaecidas en Roma Aquellos no hacen profesión de ministros de Dios como vosotros, ni tienen de comer por tales como vosotros, ni hay nadie que les quiera ni deba imitar como a vosotros. Esperad, pues, que aún no hemos acabado. Hasta ahora he tratado la causa llamando al Papa Vicario de Jesucristo, como es razón. Ahora quiero tratarla haciendo cuenta o fingiendo que él también es príncipe seglar, como el Emperador, porque más a la clara conozcáis el error en que estabais. Cuanto a lo primero, cosa es muy averiguada que el Papa hubo esta dignidad por favor del Emperador, y habida (¡mirad qué agradecimiento!), luego se concertó con el Rey de Francia, cuando pasó en Italia y dejó la amistad del Emperador, y aun dicen algunos que el mismo Papa lo instó a que pasase en Italia. Y, no obstante esto, el Emperador, habida la victoria contra el Rey de Francia, no solamente no quiso quitar al Papa las ciudades de Parma y Placencia, como de justicia y razón lo podía hacer, mas ratificó la liga que sus embajadores con él hicieron. Pero el Papa, no contento con esto, comenzó a tratar nueva liga en Italia contra el Emperador estando el Rey de Francia preso, mas descubriose la cosa que secretamente trataban y no hubo efecto. Y no bastó esto para que el Emperador no procurase por todas las vías a él honestas y razonables de contentar al Papa, porque él fuese medianero en la paz que se trataba entre él y el Rey de Francia y no la estorbase, mas nunca lo pudo alcanzar. Concluyose en este medio la paz con Francia, y luego que el Rey fue suelto, comenzó el Papa a procurar de hacer nueva liga con el Rey contra el Emperador, sin haberle dado causa alguna para ello, y esto a tiempo que los turcos con un poderoso ejército comenzaron a entrar por el reino de Hungría. ¿Paréceos que era gentil hazaña? Estaban los enemigos a la puerta y él revolvía nueva guerra en casa. Requería al Emperador que no se aparejase para resistir al turco y él, secretamente, se aparejaba para hacer guerra al Emperador. ¿Paréceos que eran estas obras de príncipe cristiano?