Diálogo de las cosas acaecidas en Roma
Diálogo de las cosas acaecidas en Roma ¿Vos no decÃs que el oficio del Emperador es defender sus súbditos y hacer justicia? Pues si el Papa se los querÃa maltratar, y ocupar sus reinos y señorÃos, e impedir que no pudiese hacer justicia del Duque de Milán, como es obligado, por fuerza habÃa de mantener y aumentar su ejército, para poderlos defender y amparar, pues dejándolo de hacer ya dejaba de ser buen emperador.
ARCEDIANO:
En eso tenéis razón. Mas decidme: ¿paréceos que fue bien hecho que el Emperador mandase hacer el insulto que don Hugo y los coloneses hicieron en Roma?
LACTANCIO:
Nunca el Emperador tal mandó.
ARCEDIANO:
¿Cómo? ¿No mandó él que don Hugo juntamente con los coloneses entrasen en Roma y procurasen de prender al Papa?
LACTANCIO:
No, que no lo mandó, y aunque lo mandara, ¿paréceos que fuera mal hecho?
ARCEDIANO: