Diálogo de las cosas acaecidas en Roma
Diálogo de las cosas acaecidas en Roma ¡Válgame Dios! ¿Y eso queréis vos defender?
LACTANCIO:
SÃ. Veamos: si vos tuvieseis un padre que en tanta manera hubiese perdido el seso que con sus propias manos quisiese matar y lisiar sus propios hijos, ¿qué harÃais?
ARCEDIANO:
No teniendo otro remedio, encerrarÃalo o tendrÃalo atadas las manos hasta que tornase en su seso.
LACTANCIO:
Y, ¿no os parecerÃa que vuestros hermanos os eran en cargo por lo que hacÃais?
ARCEDIANO:
Claro está que me serÃan en cargo.
LACTANCIO:
Pues el Papa, decime, ¿no es padre espiritual de todos los cristianos?
ARCEDIANO:
SÃ.
LACTANCIO: