Genio y figura
Genio y figura Si algún cálculo extraño a la contrición y al arrepentimiento era parte en la resolución que Rafaela había tomado, este cálculo la honraba, demostrando que era prudente y buena.
La noche en que Rafaela despidió a Arturito, era el 5 de Febrero de 1852. Rafaela acababa de saber, con no pequeño sobresalto, que el dictador Juan Manuel Rosas, al frente de sus parciales, había presentado la batalla en Monte Casero a los coligados que habían acudido para despojarle de la dictadura. La derrota del dictador había sido completa. Disfrazado de gaucho, se había refugiado en el barco de vapor inglés Locusta y navegaba ya con rumbo a Inglaterra.