Colacho hermanos o Presidentes de America
Colacho hermanos o Presidentes de America ACIDAL, en voz baja: —¿Podré ser diputado? ¿Debo ser diputado?
DON RUPE, en una especie de canto o de gemido: —Al rÃo tu camisa de mañana; al fuego tu sombrero al mediodÃa… (Arroja bruscamente vaso y chonta sobre la mesa y se desploma en una silla).
ACIDAL, de pie, vivamente: —¿Va bien la cosa?
DON RUPE, se recoge profundamente en sà mismo, la mirada en el suelo, inmóvil, mudo. Tiempo. Después se levanta, como presa de una locura repentina va y viene. Y luego, parado, enfurecido: —¡Dime de quién está preñada mi Taya! (Acidal da un traspié: una chispa terrible hay en los ajos de don Rupe). ¿De ti? ¿Del taita Cordel?
ACIDAL: —¡Don Rupe! ¡Qué está usted diciendo!
DON RUPE: —Yo sabÃa que mi Taya era tu amiga y también del taita Cordel. Ella no me lo ha dicho sino mi coca. ¡Qué se hará, pues, me dije!: sus patrones…
ACIDAL: —¡Falso! No es mi amiga, ni tampoco de Cordel.
DON RUPE: —Pero ahora está preñada. Mi coca me lo acaba de decir.
ACIDAL: —No. Le digo que es mentira.
DON RUPE: —¡Mi Taya está preñada, digo! ¡No lo niegues! ¡Mi coca nunca miente!