Colacho hermanos o Presidentes de America
Colacho hermanos o Presidentes de America ACIDAL amenazador: —¡Don Rupe, don Rupe!, no me venga con historias. ¡No le he hecho venir a mi casa para que me salga con cuentos de esta laya! ¿Qué significa eso? ¡Disparates! ¡Cojudeces! ¡Ideas que sólo pasan por el magÃn de los coqueros!… (Don Rupe saca su checo y vuelve a masticar su coca, taciturno. Acidal, cambiando de tono, vuelve a lo suyo). A ver, don Rupe. ¿Va usted al fin a contestarme lo que le he preguntado o no?
DON RUPE, sin un movimiento, lejano: —Mucha plata… mucho poder… Mucho brillo… (De nuevo, en un rugido). ¡Mi Taya está preñada de los dos! ¡De los dos! ¡Se empecina mi coca!
ACIDAL, violento, tomándolo por un brazo: —¡Silencio, carajo! ¡Calla o te rompo las narices!
RON RUPE, poseso: —Subes con diez bastones y te paras sobre una piedra cansada… El taita Cordel también sube a la piedra… ¡Los dos caen, taita! Los brazos se hacen rÃos… rÃos, las piernas… rÃos las venas… ¡RÃos!… ¡Y vuelan las cabezas por el aire, vomitando sangre, unas letras negras y oro en polvo…
ACIDAL, estrangulándolo: —¡Hijoputa mentiroso! ¡Farsante! (Lo derriba al suelo. La puerta del bazar se abre violentamente y aparece Zavala, seguido de Taya que viene sollozando. Acidal suelta a don Rupe).