Colacho hermanos o Presidentes de America
Colacho hermanos o Presidentes de America ZAVALA: —¡Eso es! Repóngase, don Rupe. Mejor entrar en razón. (Volviendo a despedirse). Don Acidal, domÃnese. Hasta luego.
ACIDAL: —¡Pero por supuesto, don Julio! Hasta mañana. (Vase Zavala por la puerta del bazar. Acidal está parado ante don Rupe que recibe la copa de cañazo de las manos de su hija, cabizbajo, silencioso). ¡No faltarÃa más! ¡HabrÃase visto! ¡Vamos, vamos!… (Un tiempo). ¡Cómo me duele la barriga! Taya, prepárame una taza de coca con chancaca, bien caliente.
TAYA: —En seguida, don Acidal.
ACIDAL, consulta su reloj: —Veinte para las nueve. ¿Qué le habrá pasado a Cordel que no mella escrito y ahora no llega? (Don Rupe tiene su copa en la mano pero no la bebe. Acidal le dice, confidencial, mientras Taya ha salido a la cocina). ¡Don Rupe!… Usted también es hombre. Usted ha sido joven. Los deslices de la vida, usted comprende… Su hija… ¡Que quiere usted!… Ahora, que Cordel también se haya metido… eso yo no sé. En cuanto a mÃ… (Don Rupe le escucha, reconcentrado y mudo). Una noche… Taya estaba en la cocina, planchando… (Vivamente). ¿Pero preñada? No, don Rupe. Tome usted su copa… (Don Rupe no se mueve).
DON RUPE: —Nadie se va de ésta, taita, sin pagar lo que debe.
ACIDAL, sirviéndose otra copa de cañazo: —Eso, don Rupe, ya lo creo…