Colacho hermanos o Presidentes de America
Colacho hermanos o Presidentes de America DON RUPE, prosiguiendo: —Vendí a mi Taya, todavía chiquita, de siete años, al taita cura Trelles, y de los ocho soles que me ofreció por ella, sólo me dio la mitad y el resto en una misa por el alma de mi Tacha. ¿Qué se hizo el taita cura?
ACIDAL que bebe de un solo sorbo su copa: —¡Estoy bien fastidiado! ¿Qué decía usted? ¡Ah, sí! El cura Trelles se rodó, con mula y todo, quebradas abajo.
DON RUPE: —La mula, ¡Dios nos ampare!, (se persigna) era ña Ubalda, su querida.
ACIDAL, paseándose, nervioso: —Me da usted miedo, don Rupe.
DON RUPE: —Dicen que los sábados a medianoche, montaba en ella con espuelas y freno de candelas y corría como loco por calles y caminos. ¡El mismo diablo en traje de mujer!
ACIDAL, volviendo a servirse otra copa: —¡La Ubalda en crin de mula!… (Una risa forzada). ¡Qué hijares y qué ancas, don Rupe!…