Colacho hermanos o Presidentes de America
Colacho hermanos o Presidentes de America DON RUPE: —Después, fue ña Serapia, la hacendada de Sonta. Poco antes de rodarse el taita cura, la regaló a mi Taya a ña Serapia. Dicen que la vendió por dos conejos de Castilla… (Acidal le oye con impaciencia). La vieja me echó un dÃa de su casa, porque fui a pedirle una alforja de papas por mi hija. Me echó sus perros y sus pavos… Pero después lo pagó… (Don Rupe bebe su cañazo de un solo trago).
ACIDAL: —¿Rodándose también ella?
DON RUPE: —No. Una noche, llegaron a Sonta los montoneros. Amarraron a ña Serapia y a sus hijas doncellas, y a machetazos les arrancaron las sortijas y los brillantes con dedos y todo…
TAYA, entrando: —Ya está su taza de coca, don Acidal.
DON RUPE: —¡Después, pasaron por sus cuerpos más de treinta montoneros!
ACIDAL: —Anda cierra el bazar. Me la darás más tarde. (Bebiendo su cañazo). Bueno, don Rupe, no me guarde usted rencor. Hay que olvidarlo todo.
DON RUPE, bebiendo también: —Allá, taita, cada cual con su conciencia.
ACIDAL sentándose frente a don Rupe: —Porque en buena cuenta… quizás… ¿Por qué no? Quizás… (Sirve otras copas). Todo es posible en este mundo, don Rupe… ¡Tres años con la Taya! ¿Qué le parece?
DON RUPE: —Tres años, en el Corpus.