Colacho hermanos o Presidentes de America
Colacho hermanos o Presidentes de America CORDEL: —Bien sabes que no tengo ni he tenido miedo a nadie. Las penas, los trabajos, las miserias, de todo eso me rÃo. Pero que me obliguen a estar en salones, a ponerme zapatos pulidos y camisa tiesa, que tenga que hablar (hace con la boca un ruido de eses, frunciendo las narices y los labios) frunciendo la jeta como culo de conejo, eso, carajo, no. Me llevan los demonios.
ACIDAL: —¿Estás seguro que Tenedy no aceptará que yo te reemplace?
CORDEL: —Ni hablar…
ACIDAL: —Porque viéndolo bien, Cordel, ¡Presidente de la República!…
CORDEL: —¡SÃ! ¡Presidente de la República, yo, que no sé nada de nada! ¡Yo que no sé ni las cuatro operaciones completas! ¡Qué no sé andar sobre una alfombra! ¡Ni sobre piso con cera!
ACIDAL, enérgico, totalmente ganado a la ambición: —Oye, Cordel, yo tampoco tengo carácter ni instrucción para ser Presidente y ni siquiera diputado. Por desgracia, hemos nacido fregados y somos unos brutos. ¡Pero eso no quita que yo tenga ganas de ser grande y de mandar! Cordel, un esfuerzo, el último: vuelve a pedirle a Mr. Tenedy que yo te reemplace. De pronto, acepta.