El arte y la revolucion
El arte y la revolucion d) Los fines concretos e inmediatos del arte revolucionario varÃan, según las necesidades cambiantes del momento. No hay que olvidar que el público de este arte es múltiple: la masa aún no radicalizada y que forma en las filas del fascismo o del anarco-sindicalismo y hasta de los partidos de izquierda burgueses; la masa sin conciencia clasista, la masa ya radicalizada y bolchevique y, por último, la pequeña burguesÃa y la propia alta burguesÃa. Una táctica fina, hábil, aguda y dúctil hay que observar en este terreno, ya que el objetivo práctico de la obra artÃstica o literaria depende de los medios que se empleen para cada público y según las necesidades del instante. Tratándose, por ejemplo, de la burguesÃa en general, el fin revolucionario se realiza atacando a muerte o persuadiendo. «Los compañeros de ruta» —de que habla Romain Rolland— no se pueden suscitar ni atraer sino en un terreno de franca cordialidad. Y ya sabemos los grandes servicios que estos artistas e intelectuales liberales o simpatizantes de la causa proletaria, aportan al movimiento revolucionario, cuando, como en muchos casos, no acaban radicalizándose y hasta proletarizándose. Sabemos, por último, que la mayorÃa de los miembros de la «Unión Internacional de Escritores Revolucionarios» la integran actualmente «les compagnons de route».