El arte y la revolucion
El arte y la revolucion c) El contenido de la obra de arte debe ser un contenido de masas. La sorda aspiración, la turbulencia, el frenesí solidario, las flaquezas y los ímpetus, las luces y las sombras de la conciencia clasista, el vaivén de los individuos dentro de las multitudes, los potenciales frustrados y los heroísmos, los triunfos y las vigilias, los pasos y las caídas, las experiencias y las enseñanzas de cada jornada, en fin, todas las formas, lagunas, faltas, aciertos y vicios de las masas en sus luchas revolucionarias. Al efecto, es necesario crear y desenvolver una basta red de organismos y contactos de arte revolucionario entre los rangos proletarios, como son, entre otros, los corresponsales de fábricas, corresponsales campesinos, el control obrero en las secciones nacionales de la U. I. R. E., en los órganos de prensa y en las editoriales revolucionarias; los círculos obreros y campesinos de lecturas, las «Camisas azules» teatrales, la crítica de masas, los clubs obreros, las exposiciones del pequeño artesanado campesino y proletario, las academias ambulantes, las brigadas de artistas y escritores en las organizaciones de los trabajadores, en las trincheras de las guerras civiles, etc.