El arte y la revolucion
El arte y la revolucion El intelectual revolucionario debe, en consecuencia plantear y encauzar sus obras y su acción dentro de unos cuantos imperativos y consignas, derivados de la propia naturaleza de su función social y que pueden reducirse a las siguientes directivas prácticas:
Agruparse en un organismo o colectividad mundial, destinada a organizar, sobre una plataforma común, a que hemos aludido anteriormente, desdoblada en dos agrupaciones, las actividades de todos los trabajadores intelectuales revolucionarios. Este organismo o colectividad existe ya: la Unión Internacional de Escritores Revolucionarios y el Bureau Internacional de los Artistas Revolucionarios. La sede de ambos organismos se halla en Moscú.
La plataforma de ambos organismos, aprobada en el Congreso de Kharkov, abraza las siguientes consignas:
1. Defensa de la Unión soviética, contra la agresión de las potencias imperialistas.
2. Contra la opresión de los pueblos coloniales y semicoloniales.
3. Contra el fascismo, el terror blanco y el social-fascismo.
4. Contra la explotación de los trabajadores (obreros, campesinos o intelectuales), cualquiera que sea la forma de esta explotación.