El arte y la revolucion
El arte y la revolucion Al par de este parpadeo socialista, incongruente y larvado, pero tenaz y en creciente afirmación a través de la historia, se han producido otras tantas formas de arte socialista, reflejo más o menos directo de la vida social. El Coliseo de Roma contiene en su contextura arquitectónica y en el trabajo de masas que él revela, más de un aspecto o elemento artÃstico socialista, bien que todavÃa bárbaro y, sobre todo, malogrado por el pecado original de la sanguinaria injusticia social de que procede. Indudablemente, no se puede hablar de socialismo ni de arte socialista, en sociedades en que el hombre es explotado por el hombre. Esto es una verdad inobjetable. Pero aquà tocamos, precisamente, el punto decisivo de la cuestión.