El arte y la revolucion
El arte y la revolucion En primer lugar, la forma subjetiva del trabajo intelectual escapa, al menos por ahora, al time study man y a todos sus diagramas y cronómetros. En segundo lugar, ni siquiera es posible atenerse al volumen o alcance objetivo del trabajo, de un libro de versos, por ejemplo. Para establecer el valor económico de este libro, hay que tener en cuenta una serie de factores inextricables: el prestigio del autor, el grado de su influencia pública, el momento social en que viene la obra, su filiación política, moral y estética y el valor intelectual intrínseco del libro. Ya sólo para determinar este valor intelectual intrínseco, independientemente de los otros mencionados, se necesita un índice infinito y cambiante de otros tantos datos y elementos importantes de estimación social y económica. Es entonces que el trabajo intelectual burla al time study man, a sus cronómetros y diagramas y a la clientela.