Novelas y cuentos completos
Novelas y cuentos completos Túpac Yupanqui, al saber la aproximación de Huayna Cápac, le esperó en el patio de cobre del palacio, rodeado de la corte. TenÃa el rostro contraÃdo por la ira. El prÃncipe heredero avanzó hasta el pie del trono imperial, la frente descubierta e inclinada; hizo un movimiento de vasallaje y obediencia y, en actitud sumisa y prosternada, dio cuenta de la expedición:
—Padre —dijo—, la conquista de los huacrachucos queda consolidada. Vienen conmigo quinientos mitimaes y he dejado a las orillas del Marañón cincuenta hijos del Sol. Heroico ha sido el arrojo de los quechuas, para obtener la rendición de aquella provincia, cuya juventud se ha defendido fieramente, y si no fuese por el consejo de sus ancianos, a los que logré reducir por medio de beneficios y otros actos generosos, el sometimiento de los huacrachucos habrÃa fracasado…
El Inca permaneció indiferente. Las miradas se volvieron a él ávidas de ver el efecto que producÃan las palabras del heredero, cuyo arribo al Cusco era inesperado. No lo habÃan hecho aguardar las vigentes disposiciones del Inca, no lo poco favorables que hasta entonces fueron los resultados de la expedición. Las hogueras en los montea, los chasquis, nada habÃa anunciado tan súbito retorno.