Novelas y cuentos completos
Novelas y cuentos completos El artista observó el indulgente y sencillo modo con que era recibido por el Emperador, cosa que le confirmaba, una vez más, la estima en que le tenÃa el Soberano. Además, Runto Caska sabÃa que Túpac Yupanqui no desechaba los consejos, asà fuesen del más humilde de sus siervos. El Inca experimentaba un especial goce en oÃrlos. A menudo, llegaba a solicitar opinión a la rústica viejecita del arroyo, al pastor simple y triste, al efÃmero chasqui, a la doncella del tambo. Les escuchaba y solÃa responderles con gran dulzura, que hacÃa llorar de ternura a los amautas:
—Asà será, mama.
—Muy bien, taita.
Runto Caska dijo con suma gravedad, palabra a palabra, inclinado en señal de adoración:
—¡Señor! Has oÃdo ayer al adivino. Su voz me ha penetrado el corazón y hallo en ella una amenaza cierta para vos y para el reino. Ha presagiado la ruina del imperio. Sus visiones son fatÃdicas para los hijos del Inti…
El Inca sonreÃa con gesto paternal. Runto Caska dio a su acento una inflexión patética, nacida de su corazón atormentado: