Novelas y cuentos completos
Novelas y cuentos completos Pasaban los expedicionarios ante la multitud, que los aplaudÃa y vivaba hasta romperse las bocas. Resonó el hailli triunfal en las lenguas de las esposas, en las gargantas de las hermanas, en los labios de las hijas, en los pechos de las madres. Tropeles infantiles recorrÃan las cercas del camino, al lado de los héroes o, asaltando los monolitos de los arrabales vecinos y encaramándose en las torres y pedrones de Sajsahuamán, gritaban, ebrios de una emoción desconocida, sus adioses a los guerreros en marcha. Algunos niños de pecho extendÃan las manecitas al paso de tal o cual soldado, en quien reconocÃan el labio que han besado o el brazo en que han dormido dulcemente.
El prÃncipe heredero, consumados sus últimos mandatos, abandonó el centro de la Intipampa y, seguido de los huaracas nobles, de marcial hermosura varonil y brillantes vestiduras, se dirigió hacia un lado de la explanada, donde la familia imperial se habÃa estacionado a presenciar la partida de los ejércitos. La muchedumbre abrÃa camino a Huayna Cápac, prosternándose y voceando conmovida de entusiasmo:
—¡Hijo de Túpac Yaya!
—¡Sol que amanece!
—¡Alma nueva del reino!
—¡Mozo poderoso!
—¡Mozo poderoso!