Novelas y cuentos completos
Novelas y cuentos completos —Hay 23, que debÃan haber partido a Quivilca este mes, antes del 20.
—¿Los has hecho llamar? ¿Qué dicen?
—He visto a algunos, a nueve de ellos, hace quince dÃas, más o menos, y me prometieron salir para Quivilca a fines de la semana pasada. Si no lo han hecho, habrÃa que ir a verlos de nuevo y obligarlos a salir.
—¿Está aquà el subprefecto?
—SÃ; aquà está, precisamente.
—Bueno. Entonces, no hay más que pedirle dos soldados mañana mismo, para ir por los cholos inmediatamente. ¿Dónde viven? Mira en el talonario…
Mateo hojeó de nuevo el talonario de los contratos, recitando, uno por uno, los nombres de los peones contratados y sus domicilios. Luego dijo:
—Al Cruz, al PÃo, al viejo Grados y al cholo Laurencio, se les pude ir a ver mañana juntos. De Chocoda se puede pasar a Conra y después a Cunguay, de un solo tiro…
José replicó de prisa:
—No, no, no. Hay que verlos a todos mañana mismo, a los nueve que tú dices, aunque sea de noche o a la madrugada…
—Bueno. SÃ. Naturalmente. Claro que se les puede ver. A los gendarmes les damos su sol a cada uno, su buen cañazo, su coca y sus cigarros y ya está…