Novelas y cuentos completos
Novelas y cuentos completos Cuando se aleja de nosotros el atento, SolÃs me inquiere sorprendido:
—¡Cómo! ¿También usted las habÃa sufrido?
—También —le respondo—; también, amigo mÃo.
Y le refiero, a mi vez, las circunstancias de mi prisión en Trujillo, procesado por incendio frustrado, robo y asonada…
El sonrÃe y de nuevo me pregunta:
—Si usted ha estado en Trujillo, debe de haber conocido a Jesús Palomino, oriundo de aquel departamento, que purgó aquà doce años de prisión.
Hago memoria.
—Ahà tiene usted —añade—. Aquel hombre era una vÃctima inocente de la mala organización de la justicia.
Calla breves instantes y, después de mirarme a la cara con mirada escrutadora, prorrumpe resueltamente:
—Voy a contarle a la ligera lo que a Palomino le sucedió aquÃ.
La tarde está gris y llueve. Las maquinarias y linotipos cuelgan penosos traquidos metálicos en el aire oscuro y arrecido.