Novelas y cuentos completos
Novelas y cuentos completos —¡Ya verán ustedes! ¡Ya verán! Ahà tengo un periódico que me han enviado de Lima, escondido. Ahà dicen que Lenin va a ir a Rusia y va a levantar las masas contra ese Kerenski y lo va a botar y va a poner en el Gobierno a los obreros y a los pobres. ¡Y allà también dicen que lo mismo hay que hacer en todas partes: aquà en el Perú, en Chile, en el extranjero, en todos los paÃses, para botar a los gringos y patrones, y ponernos nosotros, los obreros y los pobres, en el Gobierno!
Benites sonreÃa con escepticismo. El apuntador, en cambio, oÃa con profunda unción al herrero.
—Eso —dijo Benites muy preocupado—, eso es muy difÃcil. Los indios y los peones no pueden ser Gobierno. No saben ni leer. Son aún ignorantes. Además, hay dos cosas que no hay que olvidar: primero, que los obreros sin los intelectuales —abogados, médicos, ingenieros, sacerdotes, profesores— no pueden hacer nada, ¡y no podrán, no podrán, y no podrán nunca! Segundo, que los obreros, asà estuviesen preparados para gobernar, tienen que ceder siempre los primeros puestos a los que ponen el capital, porque los obreros solo ponen su trabajo…
—Muy bien. ¡Pero entendámonos, señor Benites! Ya les he dicho que… —SÃ. De acuerdo. Estamos acordes en que deben gobernar solo los que…