Novelas y cuentos completos
Novelas y cuentos completos Dentro del rancho, el apuntador trancó su puerta, apagó el candil y se acostó. No acostumbraba desvestirse, a causa del frío y de la miseria del camastro. No podía dormir. Entre los pensamientos y las imágenes que guardaba de las admoniciones del herrero, sobre «trabajo», «salario», «jornada», «patrones», «obreros», «máquinas», «explotación», «industria», «productos», «reivindicaciones», «conciencia de clase», «revolución», «justicia», «Estados Unidos», «política», «pequeña burguesía», «capital», «Marx», y otras, cruzaba esta noche por su mente el recuerdo de Graciela, la difunta. La había querido mucho. La mataron los gringos, José Marino y el comisario. Recordándola ahora, el apuntador se echó a llorar.
El viento soplaba afuera, anunciando tempestad.