Novelas y cuentos completos
Novelas y cuentos completos Tan inesperada como infundada acusación, en vez de suscitar mi protesta e inducirme a reiterar mi fidelidad a Mirtho, toméla, como comprenderá usted, solo en son de inocente y alado calembour de amistad y nada más, y sonreà para pasmo de mi amigo que, dada su austera y purÃsima moral en materia de amor, tuvo entonces un suave mohÃn de reproche hacia mÃ, arguyéndome que cuanto acababa de decirme tenÃa toda seriedad. Y, sin embargo, yo nunca habÃa estado con mujer alguna que no fuese Mirtho desde que la conocÃ. Absolutamente. La queja de mi amigo carecÃa, pues, de base de realidad; y, si ella no hubiera venido de un espÃritu tan fraternal como aquel, habrÃame dejado sin duda tranquilo y exento del escozor en la conciencia. Pero el cariño casi paternal con que trataba aquel amigo inolvidable todos los acontecimientos de mi vida, investÃa a tan extraño reproche de un toque asaz inquietante y digno de atención, para que él no me lastimase sin saber por qué. Además por el gran amor que yo sentÃa hacia Mirtho, dolÃame que aquello viniese a perturbar asà nuestra dicha.