Poemas
Poemas Me dicen que eres rubia
y que rubia es perfidia,
hasta añaden «como la ola».
¡Me río de toda esa palabrería!
Tus ojos son los más bellos del mundo
y ansioso estoy de tu seno.
Me dicen que eres morena,
que una morena tiene ojos de brasa
y que un corazón que busca fortuna
ahí se quema… ¡oh, cuánta nadería!
Redondo y fresco como la luna,
¡viva tu pecho con puntas de fresa!
Me dicen de ti, pelo castaño:
es insulsa, y por pelirroja demasiado rosa.
Encajono[3] esa monserga,
y de ti me gusta todo
desde la cabellera, fuente
de ébano o de oro (anda, pósalos
sobre mi corazón), hasta esos pies de reina.
Carne