Poemas
Poemas Hay un árbol en el cementerio
creciendo en plena libertad,
no plantado por obligado luto,
que ondea encima de una lápida modesta.
A este árbol, en verano y en invierno,
acude un pájaro que con voz clara entona
su canción tristemente fiel.
Este árbol y este pájaro somos nosotros:
Tú, el recuerdo, yo, la ausencia
que el tiempo —al pasar— recuenta…
¡Ah!, ¡seguir viviendo a tus pies!
¡Ah!, ¡seguir viviendo! Mas, bella mÃa,
la nada es mi frÃo vencedor…
Dime, al menos, ¿vivo en tu corazón?
El Libro póstumo