Agencia Thompson y Cia_
Agencia Thompson y Cia_ —Haciendo feliz a su mujer —dijo Roberto, riendo—. Pero ¿qué va usted a hacer hasta el dÃa de su boda?
—¿Yo? —preguntó JoaquÃn sorprendido.
—SÃ. ¿Nada teme usted de esos energúmenos de hace un rato?
—¡Bah! —dijo con despreocupación el bravo muchacho, mostrando ambos puños—. ¡Yo tengo esto!
Y silbando alegremente una danza, perdióse en las sombrÃas calles de la capital de San Miguel.