Agencia Thompson y Cia_
Agencia Thompson y Cia_ La situación era clara y despejada: quedaban víveres para una comida confortable. Y bien; en vez de una comida confortable, se harían cuatro que lo fuesen menos; he ahí todo; y de esa suerte se llegaría hasta la noche del 18 de julio. De allí a entonces se habría seguramente descubierto tierra, y hasta probablemente se habría llegado a ella.
La energía del jefe prestó algo de valor a la tropa. Resolvieron armarse de paciencia. Pero ¡cuán tristes se hallaban todos los semblantes! ¡Cuán melancólicos aquellos turistas que habían partido en tan hermosas condiciones!
Sólo en Baker era perfecta la satisfacción; con un placer sin límites veía él que de día en día iba cayendo en lo desastroso el viaje de la agencia Thompson. ¡Hacer morir a las gentes de hambre! Eso resultaba delicioso; que uno o dos pasajeros llegasen en efecto a morir, y su felicidad sería completa. ¡He ahí lo que hubiera sido verdaderamente decisivo!
Pero aun cuando las cosas no llegasen a tal extremo, juzgaba ya a su adversario definitivamente destrozado, y con un gesto seco, que interrumpían frecuentes y mudos soliloquios, tachaba el nombre de Thompson en la lista inglesa de las agencias de viajes económicos.