Alrededor de la Luna
Alrededor de la Luna A esta observación de Miguel Ardán se hubiera podido contestar fácilmente de este modo: si otros satélites han podido ser estudiados con más exactitud es por su mayor proximidad. Los habitantes de Saturno, de Júpiter y de Urano, si existen, han podido establecer comunicaciones más fáciles con sus Lunas. Los cuatro satélites de Júpiter gravitan a una distancia de ciento ocho mil doscientas sesenta leguas; ciento setenta y dos mil doscientas leguas; doscientas setenta y cuatro mil doscientas leguas, y cuatrocientas ochenta mil ciento treinta leguas, respectivamente. Pero estas distancias están contadas desde el centro del planeta y deduciendo la longitud del radio que es de diecisiete a dieciocho mil leguas, se ve que el primer satélite no se halla tan lejos de la superficie de Júpiter como la Luna de la superficie de la Tierra. De las ocho Lunas de Saturno, cuatro están igualmente más próximas; Dione a ochenta y cuatro mil seiscientas leguas; Tetis a sesenta y dos mil novecientas sesenta leguas; Encélado a cuarenta y ocho mil noventa y una leguas y, finalmente, Mimas a una distancia media de treinta y cuatro mil quinientas únicamente. De los ocho satélites de Urano, el primero, Ariel, no está más que a cincuenta y una mil ciento veinte leguas del planeta.