Alrededor de la Luna
Alrededor de la Luna —Entonces —continuó Barbicane— la rodeaba una atmósfera. Las aguas, contenidas por la envoltura gaseosa, no podÃan evaporarse. Por la influencia del aire, del agua, de la luz, del calor solar y del calor central, la vegetación se apoderaba de los continentes preparados para recibirla, y seguramente la vida se manifestó hacia aquella época, porque la Naturaleza no se entretiene en cosas inútiles y un mundo tan perfectamente habitable ha tenido que estar necesariamente habitado.
—Sin embargo —objetó Nicholl—, muchos fenómenos inherentes a los movimientos de nuestros satélites deberán dificultar la expansión de los reinos vegetal y animal; por ejemplo, esos dÃas y esas noches de trescientas cincuenta y cuatro horas.
—En los polos terrestres —dijo Miguel— duran seis meses.
—Argumento de poco valor, puesto que los polos no están habitados.