Alrededor de la Luna
Alrededor de la Luna —Sà —respondió Barbicane—, después de haber existido, sin duda, millares de siglos. Luego, poco a poco, por haber empezado a enrarecerse la atmósfera el disco se hacÃa inhabitable, como le sucederá un dÃa a la Tierra, por el enfriamiento.
—¿Por el enfriamiento?
—Naturalmente —respondió Barbicane—. A medida que se fueron apagando los fuegos interiores, a medida que se fue concentrando la materia incandescente, la esfera lunar se enfrió. Poco a poco se produjeron las consecuencias naturales de este fenómeno; desaparición de los seres organizados, desaparición de la vegetación. Poco después se enrareció la atmósfera, arrastrada probablemente por la atracción terrestre; desapareciendo el aire respirable debÃa desaparecer también el agua por evaporación. En aquella época, la Luna, que ya era inhabitable, no estaba habitada; era un mundo muerto tal y como lo vemos hoy.
—¿Y dices que a la Tierra le está reservada la misma suerte?
—Es muy probable.
—¿Para cuándo?
—Para cuando el enfriamiento de su corteza sólida la haya hecho inhabitable.
—¿Y se ha calculado el tiempo que nuestro desgraciado esferoide tardarÃa en enfriarse?
—Sin duda.