Ante la bandera
Ante la bandera Cuando Ker Karraje le ordene disparar contra los navÃos, ¿recordará Tomás Roch lo que le he dicho? ¿No le aparecerá su crimen en todo su horror? ¿Se negará a obedecer? No… ¿Por qué hacerse ilusiones? El inventor, ¿no está en su casa? Él lo ha repetido… Lo cree asÃ… Se le va a atacar… ¡Se defiende!
Entretanto, los cinco barcos marchan a pequeña velocidad en dirección del islote. Tal vez se tiene la idea de que Tomás Roch no ha entregado su último secreto a los piratas de Back-Cup, cosa que, en efecto, no habÃa hecho el dÃa en que yo arrojé el barril a las aguas del lago. Y si los que mandan los barcos tienen la intención de desembarcar en el islote, si sus navÃos penetran en la zona peligrosa, ¡bien pronto no quedarán más que restos informes en la superficie del mar!…
Aparece Tomás Roch acompañado del ingeniero Serko. Al salir del corredor, ambos se dirigen hacia el caballete colocado en dirección del navÃo que va a la cabeza. En este sitio les esperaban Ker Karraje y el capitán Spada.
Por lo que puedo juzgar, Tomás Roch está tranquilo. Saben lo que va a hacer. ¡Ninguna duda turbará el alma de este desdichado, al que perturba el odio!
Entre sus dedos brilla uno de los tubitos de cristal que contiene el lÃquido del deflagrador.