Ante la bandera
Ante la bandera Efectivamente. Cuando por la mañana fue el médico al pabellón 17 para hacer su acostumbrada visita, encontró el cuarto vacío. Prevenido del doble rapto, el Director ordenó algunas pesquisas en el interior del cercado, que dieron por resultado hacer ver que la puerta del muro estaba cerrada con llave, y que ésta no estaba en la cerradura, y además que los cerrojos habían sido descorridos.
No cabía duda que el rapto se había efectuado por aquel sitio, durante la noche.
¿A quién debía atribuírsele el hecho? Imposible establecer una presunción, ni sospechar de nadie. Lo único que se sabía era que a las siete y media de la tarde uno de los médicos del establecimiento había ido a visitará Tomás Roch, víctima de una crisis violenta.
Después de haberle prestado sus cuidados, y dejándole en una situación que le imposibilitaba de tener la conciencia de sus actos, el médico había abandonado el pabellón 17, siendo acompañado por el guardián Gaydón hasta el término de un paseo lateral.
¿Qué había sucedido después? Se ignoraba.