Aventuras de tres rusos y tres ingleses en el Africa Austral
Aventuras de tres rusos y tres ingleses en el Africa Austral Pero los expedicionarios contaban asimismo con otra fuente de alimentación: los animales que encontraran a su paso y que serÃan hábilmente cazados por los bochjesmen, que manejaban el arco con notable habilidad e iban provistos de azagayas, especie de largas lanzas muy eficaces a cierta distancia.
Cada uno de los carromatos iba tirado por seis bueyes de largas patas, originarios de El Cabo, con anchos lomos y grandes cuernos como elementos destacables en su anatomÃa. Asà arrastrados, estos pesados vehÃculos no temÃan las cuestas ni las hondonadas, avanzando con seguridad, aunque no con rapidez, sobre sus ruedas macizas.
Los viajeros disponÃan de caballos importados a El Cabo desde las comarcas de América meridional. Pequeños y grisáceos, estos animales eran muy estimados por su dulce carácter y su demostrado valor.
Se contaba también entre la tropa de cuatro patas con media docena de cuagas domesticadas, especie de asnos de patas finas que debÃan ser útiles en las operaciones geodésicas, transportando los instrumentos a aquellos lugares donde los carromatos no pudieran aventurarse.