Aventuras de tres rusos y tres ingleses en el Africa Austral
Aventuras de tres rusos y tres ingleses en el Africa Austral El coronel Everest y Matthew Strux se proponían seguir el mismo procedimiento que sus colegas franceses, por lo que necesitaban realizar sus operaciones con gran precisión.
El día 5 de marzo dieron, pues, comienzo los primeros trabajos geodésicos de los expedicionarios, ante el asombro general de los bochjesmen, que no entendían nada de lo que estaba ocurriendo.
Mokoum pensaba que las diversiones a las que se entregaban sus amigos eran realmente extrañas, pero éste era un hecho que al indígena tampoco le preocupaba en extremo. Él había cumplido con su misión y nada más podía inquietarle.
Porque, en efecto, para alguien no familiarizado con aquellos temas, medir el terreno con reglas que tenían una longitud de metro ochenta, de extremo a extremo, constituía una rara ocupación.
El emplazamiento había sido cuidadosamente elegido. La llanura, cubierta por un pequeño césped ya seco, se extendía hasta los límites del horizonte, siguiendo un plano netamente nivelado.