Aventuras del capitan Hatteras
Aventuras del capitan Hatteras El canal del PrÃncipe Regente conserva una anchura casi uniforme desde el puerto Leopoldo hasta la bahÃa Adelaida. El Forward marchaba rápidamente en medio de los témpanos, más favorecido que los buques precedentes, los cuales, en su mayor parte, necesitaron más de un mes para pasar el canal, no obstante ser la estación mejor. Verdad es que aquellos buques, exceptuando el Fox, no teniendo el vapor a su disposición, sufrÃan los caprichos de un viento incierto y con frecuencia contrario.
La tripulación en general se manifestaba muy satisfecha de abandonar las regiones boreales. No era de su gusto el proyecto de llegar al Polo, y temblaba ante las resoluciones de Hatteras, cuya reputación de audacia era poco tranquilizadora. Hatteras procuraba aprovecharse de todas las ocasiones para ir adelante, cualesquiera que fuesen las consecuencias. Y, sin embargo, en los mares boreales bueno es avanzar, pero es menester conservar siempre la posición y no exponerse a perderla.