Aventuras del capitan Hatteras
Aventuras del capitan Hatteras —Sin duda —repuso el doctor— la intención de Franklin era alcanzar la costa americana; pero las tempestades le asaltaron en aquella funesta senda, y el 12 de setiembre de 1846, los dos buques fueron cogidos por los hielos, a algunas millas de aquÃ, al noroeste del cabo Félix. Fueron luego arrastrados hacia el noroeste de la punta Victoria; allà mismo —dijo el doctor señalando un punto en el mar—. Los buques —añadió— no fueron abandonados hasta el 22 de abril de 1848. ¿Qué pasó durante los diecinueve meses de intervalo? ¿Qué hicieron aquellos desgraciados? Sin duda exploraron las tierras circundantes, intentándolo todo para su salvación, porque el almirante era un hombre enérgico, y si el éxito no coronó sus esfuerzos, serÃa porque…
—Porque la tripulación le harÃa tal vez traición —dijo Hatteras con voz sorda.
Los marineros no se atrevieron a levantar los ojos; aquellas palabras pesaban sobre su conciencia.
—En resumen, el fatal documento nos lo dice también; Sir John Franklin sucumbió a sus fatigas el 11 de junio de 1847. ¡Honor a su memoria! —dijo el doctor quitándose el sombrero.
Sus oyentes le imitaron silenciosos.