Aventuras del capitan Hatteras
Aventuras del capitan Hatteras El 30 se dobló el cabo de Walker, en el extremo Nordeste de la Tierra del PrÃncipe de Gales, siendo aquél el último que Kennedy y Bellot percibieron, el 3 de mayo de 1852, después de una excursión en que atravesaron todo el North-Sommerset. Ya, en 1851, el capitán Ommancy, de la expedición de Austin, habÃa tenido la fortuna de poder abastecer allà su destacamento.

Aquel cabo, muy elevado, es notable por su color rojizo. Desde él, en los tiempos claros, la vista puede extenderse hasta la entrada del canal de Wellington. Por la tarde se vio el cabo Bellot, separado del cabo Walker por la bahÃa de MacLeon. El cabo Bellot recibió este nombre del joven oficial francés a quien la expedición inglesa saludó con un triple hurra. En aquel punto, la costa se compone de una piedra calcárea amarillenta de apariencia muy rugosa, y está defendida por enormes témpanos que acumulan en ella los vientos del Norte de la manera más imponente. Pronto la perdió de vista el Forward, el cual, por entre los hielos, mal cimentados, se abrió un camino hacia la isla Beechey, atravesando el estrecho de Barrow.