Aventuras del capitan Hatteras
Aventuras del capitan Hatteras El Forward navegaba, pues, no sin grandes dificultades, en medio de torbellinos de nieve. Sin embargo, con la movilidad que caracteriza la atmósfera de aquellas regiones, el sol reaparecía de cuando en cuando: la temperatura subía algunos grados; los obstáculos se derretían como por encanto, y un hermoso estanque, que daba gusto mirar, se extendía en el mismo punto donde momentos antes los témpanos obstruían todos los pasos. El horizonte se cubría de magníficas tintas de color naranja que servían de agradable punto de descanso a la vista fatigada de la eterna blancura de las nieves.
