Aventuras del capitan Hatteras
Aventuras del capitan Hatteras Cuando el bergantÃn llegaba al fondo de un paso cerrado, actuaba entonces a modo de ariete y se precipitaba a todo vapor contra el obstáculo y lo hundÃa; algunas veces se le creÃa definitivamente detenido, pero un movimiento inesperado de los streams le abrÃa un nuevo paso, por el cual él se lanzaba intrépidamente. Durante estas detenciones, el vapor, escapándose por la válvula, se condensaba en el aire frÃo, y caÃa sobre cubierta convertido en nieve. HabÃa otra causa que suspendÃa también la marcha del bergantÃn: los hielos se atascaban algunas veces en las paletas de la hélice, y tenÃan una dureza tal que no podÃan llegar a romperlos todos los esfuerzos de la máquina. Entonces era preciso contener el vapor, retroceder y enviar marineros a desatascar la hélice por medio de palancas y de espeques, lo que no se conseguÃa sino con muchas dificultades, fatigas y retrasos.
Asà transcurrieron trece dÃas, durante los cuales el Forward se arrastró penosamente a lo largo del estrecho de Penny.
La tripulación murmuraba, pero obedecÃa; comprendÃa que volver atrás era a la sazón imposible. La marcha al Norte ofrecÃa menos peligros que la retirada al Sur, y era ya preciso pensar en la invernada.