Aventuras del capitan Hatteras
Aventuras del capitan Hatteras Los efectos del campamento fueron unas tiendas para el caso en que fuese imposible la construcción de una snow-house[31], una ancha tela impermeable para extender sobre la nieve e impedir que ésta se derritiese al contacto del cuerpo, y varias mantas de lana y pieles de búfalo. Además, la expedición se llevaba también un hakket boat.
Las provisiones consistieron en cinco cajas de pemmican, que pesaban unas 450 libras. Se contaba por cada persona y cada perro una libra de pemmican. Los perros, incluyendo a Duck, eran siete; los hombres no debían ser más que cuatro. Llevábanse también 12 galones de alcohol, es decir, unas ciento cincuenta libras, té, galletas en cantidad suficiente, una cocina portátil, un sinnúmero de mechas y de estopas, pólvora, municiones y cuatro escopetas de dos cañones. Los expedicionarios, adoptando la invención del capitán Parry, debían gastar cintos de caucho, en los cuales el calor del cuerpo y el movimiento de la marcha mantienen en estado líquido el café, el té y el agua.
Johnson se ocupó muy particularmente de la construcción de los snow-shoes, calzado para nieve, montado sobre plantillas de madera, cubierto de cuero, que en caso necesario era también propio para patinar, remplazándole, sin embargo, con ventaja las botas de piel de reno en los terrenos enteramente helados y endurecidos. Cada viajero debía proveerse de dos pares de cada clase.