Aventuras del capitan Hatteras
Aventuras del capitan Hatteras Altamont y su tripulación la habían abandonado hacía dos meses, llevando la lancha en un trineo. Querían ganar el estrecho de Smith y alcanzar algún ballenero para hacerse conducir a América; pero poco a poco las fatigas y las enfermedades se apoderaron de ellos y fueron quedando uno tras otro en el camino. En fin, el capitán y dos marineros fueron los únicos que quedaron de una tripulación de treinta hombres, y si él, Altamont, sobrevivía, era verdaderamente por un milagro de la Providencia.
Hatteras quiso que el americano le dijese por qué el Porpoise se había comprometido en una latitud tan elevada.
Altamont dio a entender que había sido arrastrado por los hielos sin poder contrarrestarlos.
Hatteras le interrogó con ansiedad acerca del objeto de su viaje.
Altamont manifestó que su objetivo era intentar el paso del Noroeste.
Hatteras no insistió ya más, y no volvió a dirigirle ninguna pregunta de este género.
El doctor tomó entonces la palabra: