Aventuras del capitan Hatteras

Aventuras del capitan Hatteras

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Johnson y Bell nada tuvieron que replicar a la posibilidad de una derivación, de que ellos mismos habían sido víctimas.

Pero Altamont, que no perdía una palabra de la conversación, hizo comprender al doctor que deseaba decir algo. El doctor accedió a sus deseos, y después de un cuarto de hora de circunloquios y vacilaciones, adquirió cierta seguridad de que el Porpoise, varado junto a una costa, no podía haber abandonado su lecho de rocas.

Esta noticia volvió la tranquilidad a los cuatro ingleses, si bien les quitaba toda esperanza de regresar a Europa, a no ser que Bell llegase a construir un buque pequeño con los restos del Porpoise. De todos modos, lo más esencial era trasladarse al mismo lugar del naufragio.

El doctor hizo otra pregunta al americano, y fue la última. Le preguntó si había encontrado el mar libre en aquella latitud de 83°.

—No —respondió Altamont.



👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker